" El mayor descubrimiento de generaciones es que un ser humano puede
alterar su vida alterando su actitud ".
(William James).
Suele debatirse sobre la funcion social de cualquier persona y especialmente
sobre la ejemplaridad de todas aquellas que son capaces de superalas. Hay
quienes sostienen que su trascendencia esta por encima de las habilidades profesionales, o que su personalidad les obliga a un magisterio moral, lo
quieran o no. Otras opiniones consideran que el papel protagonista no debe confundirse con el de un político, un predicador o un juez. Le bastaría
ajustarse al comportamiento de un ciudadano corriente.
Cualquier caso interesesante es el de cualquiera que haya atravesado un
momento dramático de su vida, a las puertas de una intervencion quirurgica,
las horas de quimio o radio, etc.....Sin grandes palabras, sin premeditaciones,
nos han demostrado la enorme entereza de personas de cualquier edad ante
una enfermedad que nos altera.
Desde fuera, los vemos como a semidioses invulnerables, pero la realidad es
otra. Sin embargo, nos dice que son victimas de los mismos dramas
que acechan a los demás, con el problema añadido de darlo a conocer. Ellos
han aparecido ante nosotros como personas que se han enfrentado a la
enfermedad con una discreción y un coraje admirables. En ningún momento
han pretendido aparecer como hombres y mujeres ejemplares, pero lo han sido,
y no en una cuestión menor, sino en la mas trascendente para el genero humano:
nuestra condicion de mortales. Yo ya pase por esto hace ya muchos años y
entonces era mas joven. Ahora lo veo de diferente manera.




