Es posible que estemos acostumbrados a algo mas convencional, que vivamos en una sociedad muy exigente donde se tolera poco a los perdedores, que seamos animales de costumbres. La alta competición en el deporte es implacable, cruel, mezquina. Deberíamos saber a estas alturas que hay esfuerzo, dedicación, trabajo y talento mas allá del vencedor, que hay gloria en la derrota.
Virginia fue capaz de dar la cara, para mi le honra y ha tenido el valor de decirlo. para mi seguirá siendo la mejor de todas. Fallar es una posibilidad y perder no es un herpes.
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